El objetivo del tratamiento de la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla, es evitar la inestabilidad articular, que aparece durante la práctica deportiva y otras actividades físicas que realiza el paciente.

Esta inestabilidad de la rodilla, además de condicionar la actividad física, produce degeneración temprana de la articulación con artrosis precoz.

La intervención quirúrgica consiste en la implantación de un ligamento, que puede ser de un banco de tejidos o un tendón del mismo paciente, que permite recobrar la estabilidad perdida de la rodilla debido a la rotura del ligamento.

Para llevar a cabo la cirugía de reconstrucción del ligamento cruzado anterior se suele utilizar la técnica artroscópica, que consiste en la realización de pequeñas incisiones para la introducción de un artroscopio.

Consiste en una mini-cámara con una luz conectada a un monitor a través de fibra óptica donde el cirujano podrá ver el interior de la rodilla.

Se sustituirá el ligamento cruzado anterior roto por un tendón propio del paciente o por uno de donante mediante su acoplamiento en los huesos que conforman la articulación.

Tras el alta hospitalaria llevará un vendaje en la extremidad y tendrá tapadas las incisiones con apósitos. Evite destapar o mojar los apósitos hasta la primera cura con su cirujano.

Tendrá una visita concertada con el equipo para realizar las curas y retirar los puntos cuando sea preciso.

Podrá deambular con muletas según tolerancia, y se activa un protocolo de rehabilitación de gran importancia para conseguir los objetivos planteados.

Estos son algunos ejercicios que podemos realizar tras el alta:

Ejercicios de extensión y cuádriceps.

Lo más importante durante los primeros días es recuperar la extensión completa de la rodilla. Comenzar a doblar y recuperar la fuerza del cuádriceps.

Ejercicios que puede realizar:

  •  Extensión pasiva con una toalla enrollada bajo su tobillo.
  •  Extensión activa-pasiva: se realiza con la ayuda de su pierna sana junto a la fuerza de su cuádriceps para lograr mover la rodilla desde 90º a la extensión completa.
  •  Evite dormir con un cojín bajo su rodilla ya que le provocará mayor dificultad para extender su rodilla más adelante.
  •  Con la rodilla totalmente extendida, contraiga fuertemente el cuádriceps durante unos segundos (Realice 3 series de 10 repeticiones 3 veces al día).
  •  Inicie las elevaciones con la pierna extendida. Elevar toda la extremidad a velocidad normal hasta los 45º y mantenerse en esta posición unos segundos, bajándola lentamente hasta la posición inicial. (Realice15 repeticiones por serie y entre 3 a 5 series según tolerancia).
  •  Flexión pasiva de la rodilla hasta 90º. Para ello puede sentarse en el borde de una mesa y deje que la rodilla se doble por efecto de la gravedad.

Comenzará tratamiento rehabilitador/fisioterapia, con el control de su cirujano en consultas.