¿Sabes cómo se producen las lesiones en el hombro cuando juegas a pádel?

Las lesiones de pádel en el hombro más frecuentes son las que se producen en el “manguito rotador”, es decir, en el conjunto de músculos y tendones responsables de fijar el hombro, que también ayudan a realizar movimientos de flexión y extensión, abducción y aducción y rotación externa e interna del hombro.

Los movimimientos que realizamos en el pádel son muy repetitivos durante un partido. Los más comunes son el smash o remate, la bandeja y el globo, por lo que los músculos que más explotamos son el deltoides, pectoral mayor, dorsal ancho, bíceps y tríceps, quedando poco desarrollados el resto.

Además, en este deporte, el excesivo trabajo de la musculatura rotadora interna con respecto a la rotadora externa genera un importante desequilibrio entre ambas, lo cual provoca un elevado riesgo de lesión en los rotadores externos debido a la imposibilidad que estos poseen para controlar la articulación ante la gran resistencia generada por los rotadores internos.

Estos factores producen una falta de armonía en su movimiento conjunto, dando lugar a diferentes patologías y compensaciones musculares difíciles de corregir y que requieren una reeducación postural y mejora de la técnica en el entrenamiento.

Así, la lesión en el hombro se puede relacionar con una tendinitis, es decir, una inflamación de los tendones, o por la rotura del tendón.

En el pádel la lesión ocurre frecuentemente por:

  1. Técnica deficiente en la ejecución de golpes como el remate o la bandeja.
  2. Aumento rápido en actividad o en sesiones de entrenamiento de larga duración, sin descansar.
  3. Exceso de fuerza en el gesto.
  4. Velocidad de ejecución, produciendo un desequilibrio.

Consejos para prevenir la lesión de hombro en pádel

1.- Realizar un correcto calentamiento.
 
¡Los 5 minutos previos de peloteo no son suficientes!
 
Calentamiento básico

Es importante hacer un calentamiento de los principales músculos implicados:

  1. Estirar gemelos y cuádriceps, dorsales y pectorales y los músculos del hombro.
  2. Trote durante unos cinco minutos con elevación de piernas y brazos.
  3. Alternar carreras laterales.
  4. Trote alternando salto con brazos estirados, y agacharse para tocar el suelo con las manos.

Calentamiento específico (10-15 minutos)

  1. Desplazamientos en zig-zag, simulando golpear bolas bajas.
  2. Desplazamientos laterales con activación de juego de pies, aumentando y disminuyendo la velocidad.
  3. Calentamiento específico de hombros con rotación de brazo o utilización de gomas, trabajando en todas direcciones y simulando golpeos con la pala.
  4. Simulación de golpeo en la red y desplazamiento hacia atrás para simular el golpe de bandeja.

 

2.-Mejorar la técnica
Una técnica poco eficiente, como es el caso de rematar con el brazo encogido o golpes por encima del hombro, como la bandeja, cuya preparación es con la palma de la mano en posición supina o hacia arriba y su finalización acaba siendo con la palma de la mano mirando hacia abajo, pronación, poco a poco puede ir afectando a la zona del hombro.

Para ejecutar correctamente la técnica del remate: no hemos de utilizar sólo el hombro, ya que no tendremos la fuerza necesaria, si sólo usamos el manguito de los rotadores. La forma correcta incluye un movimiento balístico con flexión de rodillas, extensión de columna y flexión de brazo, codo y muñeca, terminando en extensión de rodillas, flexión de la columna y extensión del miembro superior.
En cuanto a la técnica de la bandeja, debemos sincronizar la columna y el miembro superior, frenando con los rotadores externos la inercia del brazo.
Otro aspecto importante es evitar la exageración del rango articular. Esto quiere decir, que muchas veces queremos rematar muy fuerte y para eso recogemos el brazo tan atrás de la cabeza, que creemos que esto nos ayudará a darle potencia y no es así. Este gesto poco a poco irá afectando a la zona y le creará mucho estrés.

Tratamientos
Si tienes una lesión en el hombro, es importante iniciar un proceso de reposo deportivo y tratamiento con antiinflamatorios y hielo para superar la fase aguda.
Existen muchas opciones de tratamiento que varían según el tipo de lesión y su gravedad. En el tratamiento inicial juega un papel muy importante la rehabilitación y la fisioterapia, y el control con tu traumatólogo.
Si bien las medidas conservadoras con frecuencia consiguen un tratamiento eficaz, en ocasiones, como en el caso de rupturas tendinosas, puede requerir una intervención quirúrgica para reparar las estructuras lesionadas.
Es por esto que es muy importante buscar atención médica con un especialista para el tratamiento de estas lesiones.